Uno no habita un país; uno habita una lengua. Eso dice Cioran. Eso decimos cualesquiera de los que no hayamos sido del todo embrutecidos por un mundo que no habla ya, sólo repite.Se cumplían, en 2020, veinticinco años de su muerte. Pero, en 2020, nadie andaba para conmemoraciones. Y, sin embargo, yo me pasé parte de aquel confinamiento en la compañía del hombre que a sí mismo se había declarado excedentario entre los hombres, medio siglo antes de su muerte administrativa. Quienes piensan que leer una escritura exquisitamente amarga no consuela es que jamás leyeron lo de verdad valioso: la lucidez del que no habita ya ningún país; del que habita una lengua. Sólo. Y, en ella, todas. El único... Ver Más