El Gobierno aprobó en marzo un plan de ayudas directas a empresas y autónomos por valor de 7.000 millones. Sin embargo, cuatro meses después el reparto de estas subvenciones no está teniendo el éxito esperado. Muchas comunidades han tenido que ampliar plazos, aumentar por segunda vez los sectores beneficiados, cambiar incluso criterios y lanzar nuevas convocatorias para intentar engordar el número de beneficiarios y las cantidades concedidas. Así que el Ministerio de Economía ha abierto la mano con los criterios para intentar que estas lleguen a más empresas y autónomos. Hasta fechas recientes casi todas las comunidades interpretaban que estas ayudas tenían que destinarse a facturas y deudas pendientes de pago hasta el 31 de mayo de 2021. Pero ahora, según un nuevo enfoque que tiene el aval de Economía, también se podrán compensar pérdidas contables.

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