La teoría del laboratorio ha agotado el temple chino. Un desprecio a la ciencia, han bramado este jueves sus autoridades sanitarias al anunciar que no colaborarán con la segunda fase de investigación de la Organización Mundial de la Salud. Esta preveía la auditoría de laboratorios relevantes e instituciones de investigación que operaban en el área cuando se identificaron las primeras transmisiones humanas en diciembre de 2019. Alude al célebre laboratorio de Wuhan, separado apenas por unos kilómetros del mercado de Huanan. Es seguro que la negativa alimentará las teorías conspiranoicas pero a China le ha podido el hastío.  

Seguir leyendo....