El Palmeiras se enfrentará al Sao Paulo en un duelo brasileño de cuartos de final de la Copa Libertadores, después de eliminar al Universidad Católica chileno, al que volvió a derrotar este miércoles por 1-0 en un partido en el que mostró los galones que le acreditan como vigente campeón. El conjunto del portugués Abel Ferreira, que venía con la tranquilidad del 0-1 de la ida, se impuso gracias al tanto del lateral Marcos Rocha en el minuto 36, aunque pudieron ser muchos más de no ser por la sobresaliente actuación del portero chileno Sebastián Pérez. La Católica se vio abrumada durante casi toda la velada por la superioridad y la solidez del Palmeiras, que parece decidido a luchar hasta el final por revalidar el título continental que consiguió la temporada pasada. En cuartos tendrá a uno de mayores adversarios, el Sao Paulo del argentino Hernán Crespo, que ya le birló el Campeonato Paulista de 2021 y ahora amenaza su reinado en el torneo suramericano. Será un escollo difícil que, sin embargo, ya garantiza a Brasil un semifinalista.

Esta noche, en el Allianz Parque, la Católica solo dio señales de vida en los primeros minutos del partido y en la segunda mitad, cuando el Palmeiras, ya en ventaja, se conformó con el triunfo por la mínima. Las mejores oportunidades del cuadro de Poyet vinieron en jugadas de estrategia. Una de las más peligrosas la finalizó en el inicio del encuentro Zampedri, que se inventó un remate de tijera dentro del área, pero flojo y a las manos de Weverton.

Con la bola rodando, los chilenos siempre tardaron una eternidad en armar el ataque. La demora hizo imposible crear superioridad en las bandas o sorprender a la zaga del ordenado equipo brasileño. Mediada la primera mitad, el Palmeiras, casi sin querer, tuvo tres ocasiones claras de gol. La avalancha de oportunidades empezó con una media chilena de Deyverson que se estrelló en el palo; después Pérez desbarató, con su rostro como escudo, un mano a mano con Wesley; y para finalizar el portero chileno desvió un cabezazo a bocajarro de Deyverson a la salida de un córner. La Católica reculó en exceso ante el avance de los campeones de América, que tuvieron en Gustavo Scarpa a su futbolista más creativo y en Veiga y Wesley a sus principales bazas para desequilibrar. La insistencia tuvo su recompensa antes del descanso. Wesley, sin oposición, vio llegar a Veiga dentro del área. El mediapunta brasileño acertó a la madera, pero el rechace cayó en las botas de Rocha, que con toda la calma disparó de primeras para estrenar el marcador.

En la reanudación, Renan perdonó el segundo para el Palmeiras, a centro con el exterior de Rocha. Pérez fue el culpable de mantener viva la esperanza para los visitantes hasta el final, si bien ahora ya no les valía el empate, había que remontar. A Poyet no le gustó el panorama y metió tres cambios de golpe a los diez minutos del segundo asalto. El equipo mejoró levemente. Valencia tuvo el empate en su cabeza en la enésima jugada a balón parado que los hombres de Abel Ferreira defendieron mal.

La Católica retomó de nuevo la iniciativa de forma pírrica porque las mejores oportunidades seguían cayendo del lado del Palmeiras, pero ahí estaba Pérez, omnipresente, para sacar otra mano milagrosa al disparo de Zé Rafael. Fue el único que se salvó del equipo de Poyet, plano y sin alternativas frente a la jerarquía de un Palmeiras que sigue firme hacia su tercera Libertadores.

Flamengo elimina al campeón de la Sudamericana

El Flamengo, vigente campeón brasileño, se clasificó este miércoles para los cuartos de final al golear por 4-1 al Defensa y Justicia tras la victoria por 0-1 que cosechó la semana pasada en el partido de ida en Argentina. Tras eliminar de la Libertadores al campeón de la Sudamericana 2020 y de la Recopa, el club más popular de Brasil ahora tendrá que medirse en cuartos de final al vencedor del duelo entre el también brasileño Internacional y el Olimpia paraguayo.

El Flamengo, campeón de la Libertadores en 2019 y uno de los favoritos al título este año, dominó prácticamente todo el partido y abrió el marcador a los 8 minutos por intermedio de Rodrigo Caio, pero un error garrafal del portero Diego Alves permitió a Loaiza empatar al final del primer tiempo. Los goles de la victoria los anotaron en el segundo tiempo el uruguayo Giorgian de Arrascaeta y Vitinho, con dos tantos.

El partido de este miércoles, con asistencia de unos 8.000 espectadores, entre los cuales estaba el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, fue el primero con venta de entradas al público desde el inicio de la pandemia en Brasil. Hacía 521 días que el estadio Mané Garrincha no recibía público, que sin embargo fue muy inferior al autorizado (18.000 espectadores).

El Flamengo, con casi todos sus titulares de regreso tras cederlos en la Copa América o recuperados de lesiones, comenzó el partido de forma arrolladora gracias a las jugadas de velocidad por la izquierda de Bruno Henrique, que desde los primeros minutos mostró que le complicaría el partido a los zagueros rivales. El campeón brasileño solo necesitó de 9 minutos para abrir el marcador en un tiro de esquina servido por Everton Ribeiro y que el zaguero Rodrigo Caio, de regreso al equipo tras la lesión que sufrió en la Copa América, remató de cabeza.

Pese a la tempranera ventaja que ya garantizaba su clasificación, el conjunto carioca se mantuvo permanentemente al ataque y generó en los minutos siguientes otras posibilidades de gol con Bruno Henrique y Gabigol, casi siempre habilitados por De Arrascaeta, que estrelló un balón en el travesaño. El Flamengo mantuvo un claro dominio en el primer tiempo, en el que el conjunto argentino solo intentó algunos contragolpes, hasta el punto que el portero Diego Alves prácticamente no tuvo que intervenir. Pero en una de las pocas ocasiones en que el balón llegó a su portería, Alves cometió un grave error al intentar salir jugando con los pies, dejó el balón en manos de un rival y permitió que Raúl Loaiza, totalmente libre, empatara el partido a los 41 minutos.

Tras haber sido una apisonadora en el primer tiempo, el Flamengo regresó más contenido para la segunda mitad tras un gol que, aunque lo garantizaba en cuartos, puso en riesgo su clasificación. El Defensa y Justicia consiguió entrar más al partido y en los primeros minutos llegó a ser el de mayor iniciativa. Pero el técnico del campeón brasileño, Renato Gaúcho, decidió apostar por la victoria y mandó a la cancha al joven y veloz atacante Michael en el lugar del centrocampista Éverton Ribeiro. El cambio tuvo efectos inmediatamente, Flamengo volvió a ser el mismo del primer tiempo y Michael, con jugadas de velocidad por la derecha, desequilibró el partido. Fue precisamente en un disparo que Michael estrelló en el travesaño cuando De Arrascaeta apareció para anotar de cabeza el segundo gol del Flamengo.

Con la entrada del atacante Vitinho, otra apuesta de Renato Gaúcho, el conjunto carioca aumentó aún más su presión y el recién ingresado solo necesitó de dos minutos en la cancha para aumentar la ventaja tras aprovechar una asistencia de Arrascaeta. Tras la amplia ventaja, el Flamengo tan solo tuvo que administrar el marcador en los últimos diez minutos. Pero el mismo Vitinho, en el último minuto del partido, puso las cifras definitivas con un nuevo golazo.

Barcelona remonta y pasa a cuartos de final a costa de Vélez

El Barcelona remontó este miércoles la derrota por 1-0 sufrida la semana pasada en Argentina y goleó por 3-1 a Vélez Sarsfield, por lo que pasó a cuartos de final tras un intenso partido disputado en el estadio Monumental "Isidro Romero Carbo" de Guayaquil. El club ecuatoriano espera a su rival, que saldrá del ganador de la serie entre el Cerro Porteño y el Fluminense.

El atacante ecuatoriano Adonis Preciado marcó en el minuto 23, empató el goleador de Vélez Juan Martín Lucero a los 47 minutos, el centrocampista Gabriel Cortéz adelantó a Barcelona en el 66, y el extremo izquierdo Jonathan Perlaza convirtió el gol de la clasificación en el 80. Los tres goles de Barcelona salieron del banco de suplentes del equipo, pues el argentino-ecuatoriano Damián Díaz fue reemplazado antes del partido debido a una complicación de salud por Cortéz; tampoco jugó por lesión Michael Hoyos y lo sucedió Preciado; mientras que Perlaza, que ingresó por Cortéz al minuto 79, se encargó de convertir el gol de la clasificación.

Vélez juntó sus líneas para reducir espacios, de manera especial, en la mitad de la cancha, puso énfasis en la defensa y especuló con algún error defensivo del local. Barcelona salió con urgencia por alcanzar el empate, pero cada intento resultó infructuoso por lo nutrido de la defensa contraria; sin embargo, en el minuto 17, el defensa paraguayo Williams Riveros estrelló su remate en el travesaño.

La insistencia dio resultado con un pase en profundidad del volante Gabriel Cortéz entre los defensas contrarios en busca del atacante Carlos Garcés, que habilitó preciso para el remate a gol de Preciado, que se lanzó en carretilla para impactar el balón en el minuto 23. Tras el gol, Vélez buscó y logró quitarle ritmo al juego de Barcelona, pasó a elaborar acciones ofensivas, pero sin claridad y contundencia en su ataque, modalidades con las que sorprendió con el final del primer tiempo a ambos equipos.

Al comienzo del segundo tiempo Vélez adelantó las líneas y con un centro desde el costado izquierdo del atacante Lucas Janson, encontró bien ubicado al goleador Lucero, que cabeceó y anotó entre los defensas Riveros y Mario Pineida.

El segundo tanto del Barcelona lo anotó Cortéz, de penalti, en el minuto 66, después que le cometieran falta en el área. El tercero lo marcó Perlaza en el primer balón que tocó, tras reemplazar en el minuto anterior al centrocampista Cortéz, en el minuto 80, después de un centro al área visitante, ante la presión de Garcés y el atacante uruguayo Gonzalo Mastriani.

Romero y River despiden a Argentinos

River Plate venció este miércoles, con dos goles de su nuevo fichaje Brian Romero, a Argentinos Juniors en la vuelta de octavos de final y avanzó a cuartos, donde se las verá con el Atlético Mineiro.

Argentinos comenzó con buen pie y con Javier Cabrera pudo anotar el primer gol del encuentro pero el guardameta Franco Armani salvó su portería. No obstante, River reaccionó muy pronto y con un inmenso Enzo Pérez, los de Nuñez se acercaron y amenazaron a la férrea saga de la Paternal. Así llegó el primer gol cuando en el minuto 35 Romero definió en el área pequeña defendida por Lucas Chaves. River ya era dueño del partido.

En la segunda mitad River mostró solidez, control y un juego exquisito, gracias al cual, en el minuto 53 nuevamente Romero anotó el segundo de su cuenta personal y el tanto definitivo para un 0-2 que dejó al Millonario con la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores. En la próxima fase River Plate, el último equipo argentino que sigue en carrera en el torneo, se verá las caras con los brasileños del Atlético Mineiro, verdugos de su archirrival, Boca Juniors.